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Pantallas y TEA


Han transcurrido aproximadamente 70 años entre estas dos fotografías. Antes, los niños solían disfrutar de su tiempo al aire libre, jugando con otros niños, compartiendo y creando juegos. En contraste, en la actualidad, los niños suelen pasar la mayor parte del tiempo dentro de casa, absortos en actividades frente a la televisión, la tableta o el teléfono móvil.

Es preocupante observar que la prevalencia de Trastornos del Espectro Autista ha aumentado en un 317% desde el año 2000, afectando ahora a 1 de cada 44 niños. Numerosos estudios han encontrado una asociación entre el uso excesivo de pantallas y los síntomas del autismo.

Por ejemplo, en un exhaustivo análisis recogido en el artículo "Early Screen-Time Exposure and Its Association With Risk of Developing Autism Spectrum Disorder: A Systematic Review" (Exposición Temprana a Pantallas y su Asociación con el Riesgo de Desarrollar Trastorno del Espectro Autista: Una Revisión Sistemática, Cureus, 2023), se examinan 11 estudios que concluyen que cuanto más tiempo pasan los niños frente a las pantallas y cuanto más temprana sea su exposición, mayor es el riesgo de desarrollar Trastorno del Espectro Autista. Estos estudios han observado cambios en la sustancia blanca del cerebro, así como alteraciones neuroquímicas que afectan a neurotransmisores como la dopamina, la acetilcolina, el ácido gamma-aminobutírico y la 5-hidroxitriptamina, además de cambios en la síntesis de melatonina, una hormona relacionada con el sueño.

Estos hallazgos se respaldan en el artículo "Association of Early-Life Social and Digital Media Experiences With Development of Autism Spectrum Disorder-Like Symptoms" (Asociación de Experiencias Sociales y Digitales en la Primera Infancia con el Desarrollo de Síntomas Similares al Trastorno del Espectro Autista, JAMA Pediatr, 2020), donde un estudio multicéntrico con 2152 niños demostró que la exposición a pantallas durante el primer año de vida se asoció significativamente con más síntomas de Trastorno del Espectro Autista a los 2 años. Sin embargo, el juego diario entre padres e hijos se relacionó significativamente con menos síntomas de Trastorno del Espectro Autista a esa edad.

En vista de estos datos, es fundamental recordar la importancia de limitar el uso de pantallas en nuestros hijos, especialmente en los más pequeños, y fomentar actividades que promuevan la interacción social y el juego activo.


Volvamos a valorar la simplicidad y la riqueza de las experiencias al aire libre, tal como lo muestra esa fotografía de hace 70 años.


Dra. Ángela Sempere.

Neuropediatra

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